Rinde tu presupuesto familiar ahorrando en energía eléctrica ¡Descubre cómo!

 

¿Podrías imaginar tu vida sin energía eléctrica? Probablemente no. Y es que casi todas las actividades que realizamos cotidianamente son posibles gracias a este invento. Pero, al usarla a todas horas no te das cuenta del desperdicio de energía que puedes hacer, algo que se refleja en la factura. En estos casos, la solución está en tus manos.

La producción de la energía eléctrica que disfrutas cada día, es costosa y contamina. Ahorrar y usarla eficientemente, así como cuidar el ambiente no son sinónimos de sacrificar o reducir nuestro nivel de bienestar o el grado de satisfacción de tus necesidades cotidianas.

Para establecer un plan que te permita optimizar el consumo eléctrico, primero es importante asegurarte de que no haya fugas de energía en casa. Para ello, apaga todas las luces y desconecta los aparatos eléctricos, verifica que el medidor no gire y si lo hace, solicita a la empresa de servicio eléctrico que te presta el servicio que revise la instalación de tu hogar.

Luego de evaluar las condiciones del sistema eléctrico, los siguientes tips te pueden ayudar en tu propósito de ahorro.

 

1. Desconecta lo que no uses

Desconecta todo lo que no ocupes, como la televisión, el estéreo, el celular al terminar de cargarlo, la licuadora y el microondas; entre otros. Luego de utilizarlos, evita dejar estos aparatos en modo de espera, esto significará eliminar el “consumo fantasma” en casa, que representa un 8% del consumo promedio.

 

2. Utiliza focos ahorradores

Cambia los focos tradicionales por lámparas fluorescentes que brindan la misma intensidad de iluminación, pero con un consumo de energía cuatro veces menor y una vida diez veces más larga que la de los focos convencionales. Otra opción son las luces LED, que ahorran hasta 90 por ciento del consumo que se usa para electricidad. Aprovecha la luz natural al máximo, durante el día evita encender focos en habitaciones iluminadas por el sol.

 

3. Configura las computadoras

Al trabajar con tu computadora de escritorio o laptop, desconéctala por completo cuando termines de utilizarla. Si vas a hacer una pausa, cierra la laptop o apaga el monitor. Y configúralas en modo de ahorro de energía automático de todas formas.

 

4. Cuida tu refrigerador

La forma de ahorrar es colocarlo lejos de la estufa o cualquier otra fuente de calor, para que la lucha de temperaturas no lo haga trabajar de más para enfriar los alimentos; no dejarlo abierto más del tiempo necesario y enfriar los alimentos antes de guardarlos para usar la menor energía posible. Revisa que la puerta selle perfectamente.

 

5. Gradúa el aire acondicionado

Coloca el termostato en 24 grados durante verano. Por cada grado que disminuyas la temperatura, estarás consumiendo entre un 5% y un 8% más de energía. En invierno coloca el termostato en 20 grados. Si sientes frío, es preferible abrigarse un poco a subir la temperatura.

 

Un cambio de hábitos de consumo puede favorecer una mayor eficiencia en el uso de la electricidad, de esta manera lograrás el empleo racional de los recursos energéticos, la preservación de nuestro entorno natural  y sobre todo la economía de tu familia.

Recuerda que una de las claves para llevar efectivamente tus finanzas personales es el ahorro. En Respaldo a tu Deuda, enseñamos a nuestros clientes a desarrollar ese hábito. Si tienes problemas para pagar la deuda de tus tarjetas de crédito, ¡contáctanos y te asesoraremos!

 

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