Prepárate para que la cuesta de verano te afecte más de la cuenta

 

Si creías que enero era la única época del año que representaba una situación difícil para tus finanzas, es porque no estás consciente de la cuesta de verano. Los meses de julio y agosto, son perfectos para que algunos no cuiden sus gastos y tiendan a endeudarse, especialmente por las vacaciones.

Algunas personas no se detienen a pensar que las deudas de verano pueden ser más altas que las que deja la época navideña. La diferencia es que entre noviembre y diciembre muchos reciben el aguinaldo o hacen uso de su fondo de ahorro.

Además de las vacaciones, la compra de útiles escolares y las deudas que se adquieren en verano, empeoran la situación económica. Los efectos de la resaca financiera de estas fechas, solo se puede sentir cuando todo vuelve a la normalidad.

México no es la excepción a este comportamiento. El verano es la temporada en la que más se desembolsa dinero del salario mensual, ya que las personas destinan más del 60 por ciento a cubrir los costos de verano, lo que afecta directamente el presupuesto.

Por tanto, hay que ser cautelosos, reconocer nuestros próximos compromisos de pago y no quedarse sin respaldo económico al terminar el verano.

 

¿Qué se puede hacer?

Para recuperarse rápidamente de la cuesta de verano, es necesario  tomar algunas medidas urgentes que permitan recuperar la tranquilidad. Te recomendamos algunas acciones que pueden ser de mucha utilidad, como por ejemplo:

1. Fija una cantidad mensual que te permita apresurar la liquidación de deudas. Lo ideal es 10% de tu ingreso neto.

2. Si no dispones de dinero, haz un plan de ahorro. Revisa los gastos de los últimos seis meses y enlista todos los que te permiten economizar, como internet, teléfono, comidas en la calle o suscripción a televisión por cable; entre otros.

3. Redacta un esquema de eliminación de deudas. Enumera las cuentas y empieza por la que requiera menos tiempo de pago. La deuda N° 1 corresponderá a los créditos casi cubiertos o de corto plazo; el último número será el adeudo de mayor duración.

4. Cada mes, cubre el pago mínimo de todos tus compromisos, pero en la deuda N° 1 deposita, además la cantidad obtenida a través del separado del 10% que ahorras mensualmente.

5. Repite la operación hasta liquidar la primera cuenta y haz lo mismo con el resto de la lista. Aplica el monto del acelerador de pagos y lo que destinabas a los que ya liquidaste a las deudas siguientes, hasta liquidarlas todas.

 

Recuerda evita gastar más de lo que ganas, comienza a ahorrar y crea un presupuesto para tener un mejor control de tu economía. Es posible recuperarte de esta cuesta financiera. Lo más importante es modificar hábitos para mejorar tu salud económica, recorrer conscientemente todos los meses restantes y evitar tropezar con la misma piedra.

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