Conoce los tipos de deudas que existen ¿Cuáles te afectan a ti?

 

Seguramente has estado en la situación de no tener dinero, pero necesitas adquirir un bien y pides prestado dinero. De esta forma y por diferentes necesidades, comienzas a acumular deudas. Aunque parezca extraño, lo inusual en estos tiempos es no estar endeudado. Antes de asumir otro compromiso como este, identifica los tipos de deudas que existen para que tengas claro el panorama financiero frente a ti.

No todas las deudas son malas si haces los pagos puntualmente y utilizas las herramientas financieras inteligentemente a tu favor. Por ello, mantener un control de tus ingresos y tus gastos, determinará si estás listo para una nueva deuda.

 

¿Garantizada o no garantizada?

Primeramente, es importante conocer la diferencia entre estas dos clasificaciones de deuda: garantizada y no garantizada. La deuda garantizada es aquella que tiene algún tipo de garantía en caso de impago. Por ejemplo, si dejas de pagar la hipoteca te pueden quitar la casa.

Por otro lado, las deudas no garantizadas son las que no timen ningún respaldo en caso de impago, es decir, que no afecta a ningún activo. A pesar de no poder embargar ningún activo, en este caso sí te pueden denunciar y emprender acciones legales. Una tarjeta de crédito, es un ejemplo de crédito no garantizado.

 

Tipos de deudas

¿Cuáles son los distintos tipos de deudas que existen? ¿Se puede hablar de “deudas buenas” y “deudas malas”? Estas son algunas de las interrogantes que te debes haber planteado a lo largo de tu vida. En este sentido, explicaremos tres grandes grupos, en los que podríamos ubicar los tipos de deudas:

-Deuda hormiga. Son pequeños pagos y gastos que te hacen incurrir en préstamos y créditos. Por ejemplo, optando por el uso de tarjetas para comprar mercancía diaria, pedir dinero prestado a los amigos o incluso comprometer tu dinero antes de recibirlo. Son gastos pequeños que no levantan una alarma en tus finanzas, sin embargo, poco a poco se van acrecentando.

-Deudas de inversión. Son consideradas “deudas buenas”, porque con ella adquieres un bien o un servicio durable, que puede aumentar su valor a futuro. Por tanto, son aquellas deudas en las que utilizas los recursos recibidos para obtener bienes que mantienen o incrementan su valor en el largo plazo o que pueden producir renta a través del tiempo. Por ejemplo, préstamos para adquirir propiedades inmobiliarias, préstamos para instalar negocios propios y los créditos educativos.

-Deudas de consumo. Estas, por su parte, son las “deudas malas”. Entran todas las deudas que se adquieren para comprar bienes que no perduran o que son innecesarios. Se dan en un escenario en el que los recursos recibidos se usan para adquirir bienes que pierden valor a través del tiempo y que no producen renta, como por ejemplo, los préstamos para vacaciones, vehículos y ropa; entre otros.

 

Para saldar tus deudas es importante, en primer lugar, tomar conciencia de la situación en la que estás, conocer sus tipos y saber cuál categoría está afectando tus ingresos. No se puede terminar con las deudas sin saber en qué situación estás realmente.

Si tu caso tiene que ver con deudas en las tarjetas de crédito que no puedes pagar, en Respaldo a tu Deuda te podemos ayudar a salir de ellas. ¡Contáctanos y te asesoraremos!

 

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