Siete cosas que todo presupuesto personal debe tener

Presupuesto personal

¿Qué hace un buen presupuesto personal? En la mayoría de los presupuestos los problemas son los mismos. Para evitarlos,

Los gastos precisos

Mientras que las hojas de presupuestos son útiles para guiarte, el presupuesto de otra persona está destinado sólo a eso, una guía. Las categorías de gastos pueden no ajustarse completamente a tu situación o puedes tener otras obligaciones financieras que no figuran en absoluto. Sé cuidadoso y reflexivo al hacer un presupuesto. Trata de dar cuenta de todo lo que gastas para que tengas una idea precisa de tu punto de partida.

Suficientes categorías de gasto

Igual que con la precisión de tus gastos, quieres estar seguro de tener suficientes categorías o detalles para que tu presupuesto sea significativo. A veces, subcategorizar los gastos en detalle puede darte una mejor idea de dónde va tu dinero y dónde podrías ser capaz de reducir costos en caso de que lo necesites. Muchas guías de presupuesto agrupan todas las facturas juntas, pero es posible que desees mantener tu factura de teléfono por separado porque sabes que podrías reducirla. Sólo asegúrate de no ahondar demasiado en los detalles. (Ver: Cómo estructurar un presupuesto).

Proyecciones de ingresos exactos

La precisión es una necesidad cuando se trata de presupuestos. No sólo para estimar cuánto vas a gastar y monitorear la cantidad que realmente gastas, sino también con tus ingresos.

Tu presupuesto depende de la precisión en todas las áreas, lo que significa que tienes que dar cuenta de la cantidad de dinero que realmente tienes para gastar. Si tu ingreso no es fácil de proyectar, siempre es mejor subestimar los ingresos y sobreestimar los gastos.

Los gastos no mensuales

Al crear un presupuesto mensual es fácil quedar atrapado en la mentalidad “mensual”, pero no te olvides de incluir los gastos que se producen quizás una o dos veces al año. Los gastos no mensuales pueden ser impuestos de automóviles o de propiedad, primas de seguros, etc. Estos son 10 gastos no mensuales que seguramente olvidaste incluir en tu presupuesto.

Una partida para ahorros

Tu presupuesto debe tratar el ahorro como un gasto, no sólo como lo que “sobra”. El tratamiento del ahorro como un gasto asegura que estás contribuyendo donde más se necesita. Puedes tener una partida para los ahorros generales o romperlo en categorías como “fondo de emergencia” y “otros ahorros”.

Metas realistas

Si bien los objetivos financieros escritos no son una pieza necesaria en un presupuesto personal y no se incluyen en la mayoría, son una pieza clave en la planificación financiera, que es esencialmente lo que intentamos conseguir con un presupuesto. Al establecer metas realistas, como ahorrar para el pago inicial de una casa, comprar un coche nuevo, salir de la deuda, ahorrar para el retiro o para hacer un viaje, puedes empezar a encontrar maneras de ahorrar para aquellas metas y realizar un seguimiento de qué tan cerca estás de cumplirlas. Los objetivos pueden ser una gran fuente de motivación para limitar tus gastos y alcanzar tus sueños. Ver: Cómo priorizar tus metas de ahorro

Revisión periódica y ajuste

Mientras que la mayoría de estas cosas son las que se deben incluir en el presupuesto en sí, también hay prácticas que van junto con la creación y mantenimiento de un presupuesto. Una de esas prácticas es la revisión periódica. Debes revisar tu presupuesto mensual y el gasto real para que puedas realizar un seguimiento de tu progreso, y para poder ajustar si es necesario. Es probable que no obtengas un presupuesto perfecto la primera vez y, como siempre, la vida cambia. La revisión periódica para determinar si necesitas más o menos, revisar tus gastos y encontrar maneras de reducir los costos en cada categoría es una pieza importante de un buen presupuesto personal.

¿Tienes problemas con tu presupuesto? ¿La deuda de tus tarjetas de crédito no deja dinero para las cosas importantes? Ingresa al Programa Respaldo ahora.