Planificación financiera durante y después de un divorcio

Planificación financiera

Las personas no entran en un matrimonio esperando que termine en divorcio, pero desafortunadamente muchos matrimonios lo hacen. Mientras que nadie quiere planear para un divorcio, la planificación financiera sana puede ayudar a facilitar o proteger contra los efectos financieros a futuro si llegara a ocurrir un divorcio. A continuación presentamos los pasos que servirán a medida que se embarcan en el proceso de divorcio.

Hacer un inventario de tus activos y pasivos. Saber lo que tienes y no tienes te ayudará a tener claridad acerca de tu balance. Reúne copias de los documentos de tus activos, pasivos, ingresos y gastos; estados de cuenta de banco y jubilación, así como documentos inmobiliarios. Si entiendes completamente tu situación financiera general, estás en una mejor posición para negociar un acuerdo justo.

Comprueba tu crédito. Las sorpresas pueden acechar tu informe de crédito, y pueden inhibir tu capacidad de obtener el préstamo que necesitas a medida que comienzas tu nueva vida. Consigue por lo menos un informe de crédito y comprueba la deuda o incluso gravámenes que no sabías que tenías. Por desgracia, puedes ser considerado responsable de las deudas contraídas mientras estabas casado, incluso si tu cónyuge se benefició del préstamo. Así que averigua lo antes posible si tú o tu cónyuge han creado un problema.

Actualiza a tus beneficiarios. Después de cualquier evento importante que puede cambiar la vida drásticamente, como un divorcio, tiene sentido revisar a los beneficiarios de tus planes de jubilación y pólizas de seguro para asegurarse de que son como usted pretende. En esta planeación financiera asegúrate también de revisar todos sus documentos patrimoniales (por ejemplo, fideicomisos, tutelas y poderes) para reflejar tu nueva situación.

Ajusta tu estilo de vida para que coincida con tus nuevos ingresos. Después de un divorcio por lo general hay una disminución en los ingresos del hogar. Para muchos divorciados, ajustarse a un flujo de caja más bajo es la parte más difícil de su nueva vida financiera. Cargados con la lucha emocional del divorcio, muchos están ansiosos de salir y disfrutar de la vida, pero esto cuesta dinero. Desde una perspectiva emocional esto es totalmente comprensible, pero eventualmente, si el gasto terapéutico se vuelve insostenible, puede surgir un nuevo conjunto de problemas. Es imperativo conocer tu flujo de efectivo, aprender a vivir dentro de tus posibilidades, reanudar tus ahorros de jubilación a largo plazo y administrar cualquier deuda de tarjeta de crédito que empiece a acumularse.

Aprende a manejar todas las transacciones de rutina. Tal vez conoces a muchas personas divorciadas que no saben cómo pagar todas las facturas por las que son ahora responsables. Esto puede ser significativo, ya que algunos pagos atrasados, incluso una tarjeta de crédito o una factura de servicios públicos, pueden reducir tu calificación crediticia. Por lo tanto, asegúrate de saber cómo administrar todos los aspectos del día a día de tu casa y qué facturas mensuales tienes que pagar. Ver Cómo ahorrar en el recibo de la luz

En Respaldo a Tu Deuda sabemos que un divorcio es una gran carga emocional y financiera. Los gastos por los que ahora serás responsable y las deudas que pueden acumularse pueden alterar tu situación económica significativamente. Si tienes deudas de tarjetas de crédito que debes asumir solo y la planificación financiera es una de tus prioridades para seguir con tu nueva vida, hemos desarrollado un programa de reparación de deudas que podrá ayudarte a recuperar tu tranquilidad. Ingresa al Programa Respaldo aquí.

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