Por qué no debes usar las tarjetas de crédito en casos de emergencia

tarjetas de crédito

Tener una tarjeta de crédito para utilizar en caso de emergencia puede parecer una buena idea. Si alguna vez estás en un aprieto y no tienes dinero para cubrir ese gasto que se presentó de manera imprevista, como una reparación importante del coche, la tarjeta puede ser una salida. Sin embargo, una tarjeta de crédito para cubrir gastos inesperados no es el movimiento financiero más seguro.

Las tarjetas de crédito son un préstamo.

Aunque parezca obvio, piensa en lo que esto significa. Estás tomando un dinero prestado que no tenías cómo sacar de tu bolsillo, lo que quiere decir que tendrás que devolverlo… ¿y si no puedes darte el lujo de pagarlo de nuevo? Entonces tendrás que pagar intereses y así sólo tendrás que pagar más y más por ello. Si no estaba este gasto mensual contemplado en tu presupuesto, tendrás un gasto más que sumar a tus cuentas y entonces todo puede salirse de control.

Te hace perezoso.

Tener una tarjeta de crédito como fondo de emergencia puede darte tal comodidad que te vuelves perezoso. Quizás hay otras soluciones, como negociar un precio más bajo, pero no saldrás a buscarlas porque ya tienes una solución viable: tu tarjeta de crédito.

¿Qué pasaría si tendrías que usar dinero de tu fondo de emergencia en lugar de la tarjeta de crédito? Probablemente quieras aferrarte a ese dinero como sea posible, por lo que probablemente tratarías de encontrar formas más baratas de arreglar el problema.

Corres el riesgo de entrar en la deuda

Técnicamente ya adquieres un poco de deuda una vez que pones un saldo en una tarjeta. Pero una carga en las tarjetas de crédito, incluso para una emergencia, puede crear un impulso que conduce a otros cargos, y esto sólo  significa más deuda de la que puedes pagar.

Tienes que evitar la tentación de hacer pagos con tarjetas de crédito por encima de tu saldo actual, y no hacer gastos adicionales hasta que hayas pagado la deuda.

Una segunda emergencia puede poner en peligro tus finanzas.  

Nunca sabemos cuándo se va a presentar una emergencia. No hay ninguna garantía de que sólo vendrá una a la vez y sólo después de haber pagado el saldo de la emergencia anterior. Después de todo, son situaciones que se producen al azar.

¿Qué pasa si sucede otra emergencia y tu tarjeta ya está al máximo a causa de la primera emergencia? La lista de opciones se reduce a medida que se reduce el crédito disponible de tus tarjetas de crédito.

Va a ser más difícil construir un fondo de emergencia.

Ya el ahorro puede resultar difícil, pero será aún más difícil construir un fondo de emergencia mientras estás haciendo los pagos mínimos en tus tarjetas.

Imagínate si hubieras tenido ahorros en un fondo de emergencia cuando se te presentó ese imprevisto. El dinero que ahora estás gastando en tus tarjetas (y en intereses), habría podido estar en tus ahorros y –posiblemente- ganando intereses.

Si no tienes suficiente dinero ahorrado para cubrir el gasto de una emergencia en el momento en que ocurre, no tienes muchas opciones. Aunque el endeudamiento a través de una tarjeta de crédito puede ser una solución inmediata, definitivamente no es una buena idea.

En la vida surgirán situaciones de emergencia financiera. Y, ahora que sabes que es mejor pagar por ellas de tu bolsillo en lugar de ponerlo en una tarjeta de crédito, es el momento de empezar a construir un fondo de emergencia. Descubre cómo hacerlo aquí.

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