¿Cuál de estos tipos de presupuestos se adapta a ti?  

 

 

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Si llevar tus cuentas mensuales es un dolor de cabeza probablemente no estás usando la estrategia adecuada. Conoce los tipos de presupuestos y escoge el que más se adapte a tus necesidades.

La elaboración de presupuesto es bastante sencilla aun cuando no seas experto en finanzas. Si no te gustan los números o no eres muy hábil con ellos, con algunas estrategias específicas podrás hacer que funcione; aquí lo importante es la disciplina y respetar tu presupuesto sin salirte de él.

No importa la edad que tengas o cuál sea tu situación financiera. Para pagar deudas, para ahorrar, para administrar el dinero o para simplemente llevar las cuentas, todos necesitamos hacer un presupuesto.

Primero que nada, sea cual sea la estrategia que utilices o el tipo de presupuesto que elijas, debes conocer tus ingresos y tus egresos mensuales como punto de partida. Ver 5 grandes beneficios de dar seguimiento a tus gastos

Teniendo esta base, ahora puedes aplicar algunas de estas estrategias que te ayudarán a entender cómo hacer un presupuesto –bien hecho- y adaptado no sólo a tus necesidades, sino a tus habilidades.

TIPOS DE PRESUPUESTOS

Presupuesto tradicional

El presupuesto clásico es el que todos conocemos, restarle los gastos a los ingresos. En este tipo de presupuesto debes tomar en cuenta todos los ingresos, tanto salario fijo como otros ingresos por comisiones o trabajos extras. En los egresos considera todos los gastos fijos mensuales y los gastos diarios. Los gastos fijos serían el mercado, servicios básicos, tarjeta de crédito, transporte, etc.

Para los gastos diarios, como el café en el trabajo, puedes comenzar por llevar un control de los gastos cotidianos los días laborales y multiplicarlos por los 22 días de trabajo al mes. Con esto es posible pronosticar los gastos del mes y asignarlo a tu presupuesto.

En términos financieros a estos gastos se les puede conocer como “responsabilidades”, en el caso de los gastos fijos, y gastos de “sostenimiento” a los gastos extras.

Para establecer tu presupuesto mensual sólo debes restar del total de los ingresos la partida de las responsabilidades y luego ir restando los gastos de sostenimiento. En caso de que los números no te den, debes eliminar varios de estos últimos. También es recomendable incluir un porcentaje de ahorros en tu presupuesto según tus posibilidades.

La ventaja de este tipo de presupuesto es que te permite llevar el control de los gastos uno a uno para establecer un límite mensual que no te permita gastar de más.

Presupuesto base cero

Un presupuesto cero o zero-based budget es aquel donde el ingreso total menos los gastos totales sea igual a 0. En otras palabras, te obliga a asignar cada peso de tus ingresos para un gasto (o ahorro). Esta estrategia te permite gastar los ingresos del mes en papel antes que en la vida real, favoreciendo así la planificación financiera.

El uso de un presupuesto de base cero te dará el control total sobre cada peso que gastas. Si recibes un bono o gastas menos de lo previsto durante el mes, puedes redirigir fácilmente el dinero donde realmente quieres en lugar de dejar que se disipe a través del gasto no planificado.

Base flexible

Esta clase de presupuesto es básicamente como el tradicional pero que permite adaptarlo mes a mes reduciendo algunos gastos, como las salidas o el consumo de televisión. Con esto también podrás considerar la necesidad de generar algunos ingresos extra.

Anti-presupuesto

El fundador de Money Under 30 define el “anti-budget” como la solución para las personas que no pueden lidiar con los presupuestos tradicionales. Esta estrategia, un tanto radical, consiste en calcular la cantidad fija que necesitas para cubrir tus gastos al mes y gastar el resto sin preocupaciones. Si incluyes en esos gastos fijos un porcentaje de ahorro, estarás bien.

Estos tipos de presupuestos te ayudarán a encontrar la solución a tus cuentas en el caso de que se hayan salido de control y no te lleves muy bien con algunos métodos de ahorro o planificación financiera.

Para las personas que tampoco se dan con el uso de hojas de cálculo para hacer su presupuesto, existen herramientas digitales financieras que pueden ayudarte. Aquí 5 aplicaciones para organizar tus finanzas personales

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